Fractura - Crítica de cine

Ficha técnica:

  • Título: Fractura
  • Año: 2019
  • Director: Brad Anderson
  • Duración: 1h 40min
  • Género: Thriller psicológico
  • Guión: Alan B. McElroy
  • Productora: Paul Schiff, Neal Edelstein, Mike Macari

Sinopsis de la película:

Después de que su esposa y su hija herida desaparecen de la sala de emergencias, un hombre se convence de que el hospital está ocultando algo.

Opinión personal:

Fractura es el nuevo thriller psicológico de Netflix que nos llevará a un hospital donde nada es lo que parece y pondrá a trabajar nuestras mentes intentando adivinar qué es lo que ha ocurrido. Las teorías están servidas.

Dirigida por Bran Anderson y protagonizada por Sam Worthington, Fractura nos lleva a revivir esas terribles, agotadoras e incansables horas en las salas de espera de los hospitales. Sin embargo, ¿os imagináis que toda esa espera decline en la desaparición de tu familia?

La trama comienza cuando Ray Monroe (Sam Worthington) se encuentra de regreso a casa junto a su esposa Joanne (Lily Rabe) y su pequeña hija Peri (Lucy Capri). Durante ese viaje podemos ver que el matrimonio no pasa por su mejor momento, aunque todo se complica cuando deciden parar en una estación de servicio y la pequeña sufre un accidente que hace que la lleven de urgencia a un hospital.

Aparentemente, Peri está bien, pero para asegurarse los médicos solicitan unas pruebas que tardarán algún tiempo. Esto lleva a Ray a acomodarse en la sala de espera rindiéndose al cansancio acumulado. Cuando despierta, está completamente desconcertado, acude al mostrador para preguntar por su familia y entonces le dicen que no existe ningún registro de su hija. A ese hospital llegó el solo, nadie tiene constancia ni de Peri ni de Joanne.

Sus recuerdos son algo confusos, pero está completamente convencido de que llegó allí con su hija y hace llamar a los sanitarios que la atendieron. El hospital entero parece haberse vuelto en su contra. Por más información que él aporta, más empeño ponen en contradecirla. Aturdido y desesperado, Ray comienza una carrera a contra reloj en la que está dispuesto a enfrentarse a todo el mundo con un único objetivo: encontrar a su familia.

Las dos versiones de la historia que nos presenta este atrayente thriller consiguen hacernos dudar en todo momento. Hemos visto la historia del protagonista, lo vemos llegar con su mujer y su hija al hospital, vemos cuando la atienden… Todo parece estar claro y señalaría claramente como válida su versión sino fuese por las constantes y nada sutiles lagunas que presenta el personaje de Sam Worthington a lo largo del film. Estas lagunas nos dejan de manifiesto que ocurre algo más, algo que sumado a su trágico pasado aumenta considerablemente nuestras dudas.

 La carrera del director, Brad Anderson, nos demuestra su capacidad para jugar con la presión psicológica de los personajes. Sin embargo, llega un punto en el que la trama se estira gracias a las constantes repeticiones de patrón que pueden hacer desconectar al espectador en más de una ocasión. Considero que restar minutos hubiese sido un acierto para generar esa tensión y esa agonía que no podría haber encontrado mejor escenario que un hospital.

La interpretación de los actores está bien llevada. Sam Worthington se echa sobre los hombros el mayor peso de la trama y es gracias a él por lo que se salvan esas repeticiones de las que hablábamos antes o los típicos clichés de un pasado tormentoso donde juega la pérdida de un ser querido y ciertas adicciones. Lily Rabe se pone en la piel de una madre que siente que su matrimonio flaquea, pero en el fondo de su ser desea que las cosas vuelvan a funcionar. Ese deseo de que las cosas estén bien, de que el horror quede fuera es algo que juega un papel importante, por no decir que esencial.

El final va dando rodeos de un extremo a otro. Señalando como válidas ambas versiones hasta dar con la real, con lo que ha ocurrido. Quizás no es del todo sorprendente, pues al ponerlas de manifiesto desde el principio sabemos que puede ser o A o B, pero no entra en juego una tercera posibilidad. No obstante, la necesidad de llegar a la explicación final, junto con interpretación de su protagonista, convierte la película en un rato entretenido con el que evadirte del mundo exterior.

Lo mejor:

  • La actuación del protagonista.
  • El modo en el que consiguen mantenernos pegados a la pantalla.

Lo peor:

  • Algunas secuencias resultan algo repetitivas.

Reparto principal:

Fractura - Crítica de cine

Sam Worthington

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Lily Rabe

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Stephen Tobolowsky

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