Alexandra Roma nos cuenta como nació Capturé tu mirada en una fotografía

Alexandra Roma nos cuenta como nació Capturé tu mirada en una fotografía
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Alexandra Roma nos escribe esta semana para Entre Metáforas una carta preciosa sobre su nueva novela ‘Capturé tu mirada en una fotografía’. En esta carta nos enseñará que basta un solo detalle para que tu vida pueda cambiar por completo.

Desde ayer podréis disfrutar de esta fantástica historia que está recién salida del horno y que promete hacernos reír, llorar y enamorarnos de unos personajes que pedían a gritos que se les dieran vida.

Aquí os dejamos las maravillosas palabras que la autora ha regalado a Entre Metáforas.

Alexandra-Manzanares-pastelLa idea de Capturé tu mirada en una fotografía surgió en el mismo sitio que es el punto de partida de la novela. Me acababan de regalar una cámara y decidí ir al Cerro del Tío Pío a estrenarla. Para mí ese parque siempre ha sido muy especial. No sólo porque ofrece la mejor panorámica de los atardeceres de la capital, también porque al vivir en Vallecas he pasado los mejores momentos de mi juventud sobre ese césped rodeada de buenos amigos.

Hice fotografías a diestro y siniestro y cuando llegué a casa y las descargué para observarlas me percaté de que había “robado” instantes ajenos de personas que no conocía. Entonces tuve una idea, ¿y si hubiese capturado la imagen de alguien que me contase una historia? ¿Y si me inspiraba? Me puse a darle vueltas al asunto y de que me quise dar cuenta Bianca había surgido en mi cabeza y me suplicaba que le diese vida.

Ella fue la primera persona a la que di forma. Mi intención era que fuese un claro ejemplo de la situación a la que se enfrentan muchos jóvenes, una persona preparada que ha hecho todo lo humanamente posible para conseguir su sueño y no para de ver cómo, día tras día, se le cierran las puertas. Sin embargo, quería que el mensaje fuese de lucha y no de rendición. Por este motivo, cuando la despiden después de haber ejercido de perfecta “becaría- precaria” en lugar de deprimirse y beberse una botella de Ron de trago, decide ver el lado bueno de las cosas y aprovechar ese tiempo libre con el que no contaba para escribir ese guion que siempre iba posponiendo, basándose en la mirada color miel del joven que encuentra en su fotografía. Algo que le cambiará la vida.

En este punto, el libro muestra el complicado mundo de los artistas. La manera en la que se exponen en cada obra, esa parte de uno mismo que dejan y, cómo no, el miedo ante el veredicto final del público. También, gracias a mis trabajos en el mundo del cine, quería que durante la acción se reflejase el verdadero mundo que se esconde detrás del rodaje de una película. Los madrugones, el estrés, grabar millones de veces una escena… Todo. Un universo apasionante que creo que los lectores van a disfrutar de un modo casi visual.

Una vez tenía el marco fue el momento para los personajes y los conflictos. Mi intención siempre es que las novelas hagan pensar, reflexionar y sentir, que el lector se ría, llore, enamore y las viva. Para ello creé unos personajes secundarios que bien podrían ser nuestros amigos, con sus problemas, dudas y ambiciones. Cercanos hasta el punto de que entran ganas de meterte en la novela y hablar con ellos.12492045_926035944177382_2164749130049150905_o

Me quedaba lo más importante: el protagonista masculino. No quería que fuese similar a mis otros “chicos”.  Necesitaba que fuese algo diferente, fresco, novedoso. Entonces llegó Matteo, al que siempre voy a definir como el hombre por excelencia. Sin revelar demasiado ya que yo soy de las que odian los spoilers con toda su alma, solo diré que tiene los ingredientes justos para que disfrutes de sus conversaciones, te enamores de sus gestos y desees sus caricias.

En definitiva, escribir Capturé tu mirada en una fotografía fue una delicia, especialmente por la enseñanza que se extrae en el último párrafo y que creo que todo el mundo debería adaptar a su vida para quitarse la venda de los ojos y darse cuenta de que la felicidad nos rodea y a veces no la vemos porque no miramos con la perspectiva adecuada. 

Una fotografía y los ojos color caramelo de un desconocido fueron los ingredientes que Bianca necesitó para comenzar a escribir un guion cinematográfico. Lo que ella no se podía imaginar es que una productora aceptaría hacer la película y, mucho menos aún, que el día en que se lo comunicasen, el destino volvería a colocar a ese hombre en su camino y que acabaría descubriendo que era actor. Demasiadas casualidades, ¿no? Bianca decide acabar con el azar y hacer TODO lo posible para conseguir que él sea el protagonista del filme. Lo malo es que acabará topando con el hermano mayor de éste, Matteo, un hombre misterioso, enigmático y con unos profundos ojos azules, que logra sacarla de sus casillas cada vez que se ven.
 
Una bonita, dulce e intensa historia de amor al ritmo de «silencio, cámara y acción» en la que la protagonista descubrirá que a veces el verdadero amor está al alcance de la mano y que hay que hacer caso a los sentimientos Una novela con la que nos reiremos, lloraremos, reflexionaremos y, sobre todo, nos enamoraremos hasta la locura. 

Esta es la canción que inspiró a Alexandra para crear a esta pareja tan peculiar.

¿Conocéis alguna de las historias de Alexandra Roma? ¿No os morís de ganas por conocer a Bianca y Matteo en esta increíble historia?

 

Avisamos desde aquí a todos los autores que quieran publicar sus cartas en Entre Metáforas, que nos envíen un e-mail a duna86ms@gmail.com

Autor : Duna

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