Brain on fire - Crítica de cine

Ficha técnica:

  • Título: Brain on fire
  • Año: 2018
  • Director: Gerard Barrett
  • Duración: 1h 28min
  • Género: Drama, biografía
  • Guión: Gerard Barrett
  • Banda sonora: John Paesano
  • Productora: Broad Green Pictures, Denver and Delilah Productions, Foundation Features

Sinopsis de la película:

Brain On Fire está dirigida por Gerard Barrett. Basada en la novela autobiográfica de Susannah Cahalan, cuenta la historia del descenso de una joven mujer hacia la locura a causa de una extraña enfermedad mental derivada de una encefalitis.

Comienza en el momento en el que despierta en una habitación de hospital sin recordar nada de lo sucedido en los meses anteriores, en los que ha sufrido una serie de ataques y episodios violentos, así como un desorden esquizofrénico afectivo.

La película está protagonizada por Chloë Grace Moretz (Kick Ass), Richard Armitage (El Hobbit: Un viaje inesperado) y Thomas Mann (Project X).

 
 

Opinión personal:

Chloë Grace Moretz se mete en la piel de una joven atrapada en su propio cuerpo mientras una extraña enfermedad va apagando su vida.

Desde que la vi anunciar en Netflix, quise ponerme con esta película. La premisa de la que partía y Chloë Grace Moretz como encargada de dar vida a la protagonista eran dos grandes razones para sumergirme en el metraje. Aun así, encontré por la red más de una crítica negativa y, aunque no dejo llevarme por ellas, la fui posponiendo una y otra vez. Ahora bien, no volveré a hacerlo. Cada historia está destinada a un público diferente y a pesar de que todos tenemos opiniones diferentes, las críticas no le hacen justicia.

La historia nos presenta a Susanna Cahhalan, una joven periodista que está viviendo su sueño como redactora en el New York Post. Susannah es independiente, creativa, decidida y resuelta en su día a día por ello comienza a chocar entre la gente de su entorno que su conducta comience a declarar justo lo contrario.

Olvidos constantes y fuertes dolores de cabeza son los primeros síntomas que la hacen acudir a un médico. Sabe que algo está ocurriendo, aunque en las pruebas que le realizan todo sale correcto. Sin embargo, los sucesos comienzan a agravarse de forma desmesurada. Su carácter es volátil, presenta agresividad y su cuerpo empieza a no responderle. Sabe que se está perdiendo a sí misma, pero los médicos no encuentran la causa más allá de una explicación basada en un principio de esquizofrenia o algún trastorno de personalidad.

Desde el principio me quedé atrapada en la historia haciendo conjeturas y sufriendo ese cambio tan drástico que la protagonista interpreta a las mil maravillas. Da miedo el hecho de creer que algo así pasó, pues el modo en el que el personaje va perdiendo su brillo hasta convertirse en nada es bestial. Además, también podemos apreciar (aunque de un modo mucho más secundario) la forma en la que esta situación tan extrema influye en el entorno de Susanna.

Con respecto al reparto debo admitir que me parece adecuado, aunque se centra casi en exclusiva en la vida de la protagonista. Vemos lo que le ocurre a ella, el modo en el que intenta asimilarlo y cómo su entorno intenta darle apoyo mientras lo encaja. Sin embargo, no contamos con una evolución propia del entorno de Susanna, puesto que solo los vemos junto a ella en escena.

Contando con esto podemos afirmar que Chloë Grace Moretz carga con la película a sus espaldas transmitiendo todo lo que su personaje requiere, es increíble la evolución de esta chica siendo tan joven. Por otro lado, nos encontramos con Richard Armitagey Carrie-Anne Moss que dan vida a los preocupados padres que intentan lidiar con una situación que se les escapa de las manos. También podemos ver a un novio preocupado que es presentado a la familia justo en el peor momento y que intenta mantenerse al margen sin salir de la vida de su chica, un papel que interpreta Thomas Mann. La mayoría de críticas que leí hablaban de personajes planos sin fundamento, pero no es así, simplemente nos encontramos con una historia en la que todo gira alrededor de un solo personaje.

El film está cargado de dramatismo y pone las emociones a flor de piel. La producción realiza un gran trabajo dejando el espacio suficiente al espectador para ser consciente de lo que está ocurriendo, pero manteniendo a su vez un ritmo ágil para que valoremos la fragilidad de la protagonista. Prácticamente la vemos romperse poco a poco frente a nuestros ojos.

Algo a destacar es la fragilidad que presenta la medicina. Enfermamos y creemos que con acudir a un hospital todo está o debería estar solucionado, pero no. Cada cuerpo es un mundo y a veces es necesario probar y fallar para saber qué es lo que está ocurriendo. Lamentablemente, esos ensayos de prueba y error pueden cobrarse vidas.

Como dije, esta historia está basada en hechos reales. Susanna existió en realidad y sufrió esa enfermedad considerada “rara” que supuso todo un reto para los especialistas y que estuvo a punto de cobrarse su vida. Cuando consiguió salir adelante, escribió su primer libro titulado ‘Brain on Fire’en el cual contaba su historia con intención de ayudar y dar esperanza a aquellos que pasen por algo parecido.

Lo mejor:

  • Gran interpretación de la protagonista.
  • Bien estructurada la trama.

Lo peor:

  • Le daría más minutos al film para poder ver en solitario a los personajes secundarios.

Reparto principal:

Brain on fire - Crítica de cine

Chloë Grace Moretz

Personaje: Susannah
Brain on fire - Crítica de cine

Carrie-Anne Moss

Personaje: Rhona
Brain on fire - Crítica de cine

Richard Armitage

Personaje:   Tom
Brain on fire - Crítica de cine

Navid Negahban

Personaje: Dr Najjar

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