Ni lo ves ni lo verás, de M. J. Arlidge – Reseña

Ni lo ves ni lo verás, de M. J. Arlidge – Reseña
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Ni lo ves ni lo verás, de M. J. Arlidge - Reseña

Ficha técnica

 

  • Título original: Pop Goes The Weasel
  • Autor: M.J. Arlidge
  • Género: Thriller policíaco
  • Año de publicación: 2015
  • Editorial: Suma de letras
  • Saga: 1/¿? Serie de tramas autoconclusivas
  • Número de páginas: 448
  • PVP: 18,90 €
  • ISBN: 9788483658611

Gracias a Suma de letras, por este ejemplar.

Sinopsis del libro Ni lo ves ni lo verás

El cartero tiene un paquete para ti...

El cadáver de un hombre es encontrado en una casa vacía. Le han arrancado el corazón y se lo han enviado dentro de un paquete a su mujer y a sus hijos.

Es solo la primera víctima y la inspectora Helen Grace sabe que no será la última. Pero ¿por qué un hombre felizmente casado estaba tan lejos de su casa en mitad de la noche?

Los medios de comunicación hablan del culpable como de un Jack el Destripador al revés: un asesino en serie a la caza de hombres que llevan dobles vidas ocultas.

Helen huele la ira que esconde cada asesinato. Pero lo que no puede predecir es lo inestable que es el asesino... o lo que le espera al final del caso.

Opinión personal

 

Hace unos meses os traje la reseña de Tú te vas, tú te quedas, un libro donde el autor M. J. Arlidge nos presenta a la inspectora Helen Grace, con la cual viviremos un caso a contrarreloj donde un asesino despiadados someterá a sus víctimas a una traumática prueba si quieren sobrevivir. Pues bien, en su segunda historia Ni lo ves ni lo verás, volvemos a encontrarnos con la inspectora Helen Grace que, junto a algún que otro personaje del libro anterior, intenta superar el pasado y hacer frente a un nuevo caso donde otro despiadado psicópata asesinará despiadadamente todo aquel que se cruce en su camino. Una historia intensa, sádica y cargada de misterios donde cada segundo cuenta.

—Bueno, tenemos una cosa muy clara —empezó Helen—. Se trata de exponerles. La asesina quiere avergonzar a sus víctimas, quiere que el público les ridiculice, que exprese su repugnancia hacia ellos. Quitándoles el corazón y mandándoselo a su casa,[…]

Como ya dije, al principio de la historia vemos como Helen Grace intenta superar todo lo que ocurrió en el último caso: La muerte de personas cercanas y el hecho de que el culpable era alguien muy allegado a ella.

Ahora nos encontramos frente a otro caso totalmente distinto, pero igual de sanguinario. Parece ser que alguien se está tomando la justicia de su mano y se encargará de asesinar, de la forma más horrible, a todas aquellas personas que fingen tener una vida ejemplar y perfecta, pero en cambio engañan a sus mujeres buscando servicios de prostitutas. Esta infidelidad les saldrá muy cara, pues lo único que llegará de ellos a su hogar será su corazón en un paquete.

Si Tú te vas, tú te quedas me gustó, este segundo libro le ha encantado. Una vez lo comienzas no podrás dejarlo, su lectura es tan rápida, amena y cuenta con unos capítulos tan cortitos que el libro volará en tus manos en apenas un suspiro. El autor ha vuelto a sorprenderme con su capacidad de transportarnos a unos escenarios en los que ves, aunque intentes mirar a otro lado, unas situaciones tan horribles que te pondrán los pelos de punta.

Los personajes están perfectamente planteados, contamos con la suerte de conocer ya a algunos de ellos de la historia anterior, y he de admitir que ha bajado un poco la dosis de oscuridad que tenía su protagonista, razón por la cual he podido profundizar más en ella. Helen ya no es la misma, es más fácil tomarle cariño e identificarte con ella, y es que es muy curioso de ver cómo parecen ser dos personalidades muy diferentes las que nos encontramos entre la protagonista de esta historia y la protagonista de la historia anterior, aunque sigue manteniendo su esencia y ese toque que la distingue de los demás.

En muchos sentidos era el escenario ideal: la puerta trasera blindada y se cierra desde el interior, y las ventanas estaban cerradas a cal y canto, lo que significa que solo se podía entrar fácilmente por la puerta principal. La cerradura estaba rota desde hace ya algún tiempo, pero todavía conserva un cerrojo resistente por dentro. Una vez que la víctima estuvo inconsciente, debió de ser bastante fácil para el asesino asegurarse de que nadie pudiera entrar.

Me ha encantado como todos intentan seguir adelante después de lo ocurrido, aunque cada uno a su manera. Cada uno de los personajes persigue unos objetivos diferentes con tanta perseverancia, que a veces pueden llegar a olvidar el objetivo principal.

La prosa del autor, M. J. Arlidge, es realmente adictiva. En más de una ocasión tendrás la sensación de estar viendo una auténtica película policiaca. Las escenas sanguinarias se quedarán grabadas en la mente del lector irremediablemente, ya que son demasiado gráficas, pero cuentan con una gran sencillez y agilidad a la hora de ser narradas. El autor ha bajado mucho la intensidad de las situaciones gore y morbosas, pero para mi gusto es un punto a favor, pues el libro anterior estaba muy sobrecargado.

El final es uno de los mejores finales de novelas negras que he leído últimamente, no porque nos encontremos con un giro totalmente inesperado, sino por la forma en que todo lo que ocurre y los asesinatos que se cometen intentan ser justificados, obviamente un asesinato está mal lo mires desde donde lo mires, pero en este libro es muy curioso ver el punto de vista de la asesina. La historia cierra el caso principal, pero deja pequeños hilitos sueltos en la vida de los personajes para poder enlazar en futuras continuaciones.

Ya estaba de vuelta en casa, sana y salva. Tras quitarse los guantes de látex, empezó a investigar su botín. Doscientas libras en metálico, que fueron directas a su monedero, y pasó a las tarjetas de crédito. Tris, tras, as tijeras las atravesaron fácilmente, pero para estar segura del todo las metió diez minutos al horno. Era difícil dejar de contemplarlas mientras se convertían en una pulpa de plástico fundido: literalmente, veías la vida de alguien derretirse.

En conclusión, Ni lo ves ni lo verás se trata de una historia trepidante que leerás en apenas un suspiro. Una historia que enlaza con la anterior, aunque pueden leerse de forma independiente, dejándonos unos personajes que intentan superar todo lo que pasó anteriormente, pero que lucharán una vez más por resolver un caso muy particular que va enviando corazones por mensajería, literalmente, sin parar. Realmente un libro que mejora el anterior y que recomendaría a todo aquel que sea amante de novelas negras, pues no deja a nadie indiferente.

Lo mejor:

  • La forma en que enlazan las dos historias.
  • La agilidad con la que se lee.
  • Los personajes.
  • La perspectiva que presenta la asesina para justificar sus actos.

Lo peor:

  • No puedo decir nada negativo de una historia que devoré en una sentada, manteniéndome enganchada de principio a fin.

FotoReseña

Ni lo ves ni lo verás, de M. J. Arlidge - Reseña
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5/5 Puntos

5 puntos

Libros que componen la saga

Nota: Se pueden leer de modo independiente.

Autor: Duna

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