Las chicas de ninguna parte, de Amy Reed - Reseña

Ficha técnica

  • Título original: The Nowhere Girls
  • Autor: Amy Reed
  • Género: Juvenil, Young Adult
  • Año de publicación: 2019
  • Editorial: Libros de Seda
  • Saga: 1/1
  • Número de páginas: 445
  • PVP: 19,95 €
  • ISBN: 9788416973699

Gracias a Libros de Seda por el ejemplar.

Sinopsis

Tres inadaptadas se unen para vengarse de la violación de una compañera de clase y, en el proceso, desencadenan un cambio en la cultura misógina de su escuela.

¿Quiénes son «Las chicas de ninguna parte»? 

 Todas lo son, pero en el instituto Prescott empiezan siendo solo tres: 

   Grace Salter acaba de llegar a la ciudad tras dejar la localidad en la que vivían por culpa de su madre, predicadora baptista convertida en una liberal radical.

   Rosina Suárez es la lesbiana punk del grupo, la «rara», y lo es mucho más en el seno de la conservadora familia mexicana a la que pertenece. Ella quiere tocar música en vivo y no dedicarse a cuidar de sus muchos primos y a servir mesas en el restaurante de su tío.

   Erin Delillo es autista y está obsesionada con dos cosas: la Biología marina y Star Trek: La nueva generación.

   Cuando Grace descubre que en su casa vivía Lucy Moynihan, una joven que tuvo que huir de la ciudad tras acusar a un puñado de chicos por violación en grupo, ve que nunca se hizo justicia. Rosina y Erin piensan igual. Ellas formarán un grupo anónimo, Las chicas de ninguna parte, para enfrentarse a la cultura sexista que impera en el centro y en su ciudad.

Opinión personal

No hay nada que me guste más que inmiscuirme en una lectura que me haga recapacitar, reflexionar, hacerme pensar… Creo que es precisamente esa reflexión la que busco en los libros, que no se conviertan en una historia más, que disfrute con ellos, por supuesto, pero que signifiquen algo más para mí. Así comencé a leer “Las chicas de ninguna parte”, de la autora Amy Reed, editado y publicado por la editorial Libros de Seda; el libro que hoy os traigo reseñado.

Si algo hace falta para que un libro se convierta en un gran libro, son personajes con un fuerte potencial, carisma y personalidad. Eso es lo que esperaba encontrar, y eso es precisamente lo que he encontrado en la trama de ‘Las chicas de ninguna parte’. Comenzamos la historia con tres personajes principales, las tres chicas, llamadas Grace Salter, Rosina Suárez y Erin Delillo respectivamente.

Erin podría abordarlo de forma emocional. Podría sentirse ansiosa, estresada, confundida. Podría considerarse culpable, responsabilizarse del infeliz retorno de su padre, podría verse a sí misma como el pegamento tóxico que mantiene a su familia intacta. Pero se niega a permitir que las emociones la controlen. Sabe que es mucho mejor no sentirlas; el dolor, los pensamientos y los recuerdos no hacen otra cosa que herirla.  Así pues, crea un mundo dentro de su cabeza en el que esas cosas no puedan molestarla, un lugar en el que gobierna la lógica, un lugar que puede controlar. Entierra los recuerdos y los sentimientos para que no puedan tocarla.

Grace Salter es una chica diferente. Su familia es predicadora baptista, por lo que tienen una arraigada fe en Dios, sin embargo un desafortunado accidente cambian la mentalidad de su madre y sólo quizás, un poquito de lo que era. Su personalidad está llena de fuerza, de creatividad y carisma.

Rosina Suárez está harta de su familia. Conservadora hasta la médula, su madre quiere que se dedique a cuidar de su familia, a servir en un restaurante familiar, sin embargo Rosina no está dispuesta a que su vida se resuma a eso que supuestamente le ha tocado “por ser mujer”, como le recuerda múltiples veces su madre, sino que su sueño es tocar en un grupo de heavy metal. Y por si esto no fuera suficientemente chocante para una familia de tradición tan conservadora, Rosina es homosexual. Una mezcla más que explosiva, os lo aseguro.

Y por último, Erin Delillo, una joven chica con Asperger. Obsesionada con Star Trek, peces y delfines, Erin irá desenvolviéndose poco a poco hasta demostrar quién es y por qué es así. Al parecer, las apariencias engañan, y detrás de esa apariencia de chica “rara” hay un alma rota.

Todo comienza cuando Grace se muda a su nueva casa y descubre unas frases de socorro escritas en su habitación. Pertenecen a Lucy Moynihan, una chica que fui violada un año atrás y de cuya agresión sexual no se hizo justicia. Grace lo tiene claro: quiere tomar cartas en el asunto, así que se lo cuenta a sus amigas Rosina y Erin y las tres forman un grupo anónimo bajo el pseudónimo “Las chicas de ninguna parte”. Lo que comienza siendo un simple grupo de chicas termina siendo una auténtica revolución feminista.

Pero entonces nota un suave toque en la barbilla que la levanta con suavidad. Y dos ojos que resplandecen con el mismo anhelo, dos labios suaves y abiertos, y de pronto el mundo es demasiado bonito como para sentir miedo.

La prosa de la autora, Amy Reed, cala muy dentro. Su forma de narrar las historias de nuestras tres protagonistas hace que la lectura se convierta en un auténtico grito de rebeldía. Y pensaréis: “Es un libro ficticio”. En cierta manera lo es, pero bebe de la realidad. Bebe de las miles de pruebas diarias que tenemos de agresiones sexuales, de cómo violan, torturan, asesinan a mujeres todos los días y la justicia se queda quieta. Este tema es algo que Amy Reed ha querido reflejar en sus páginas y que ha conseguido, superándose con creces.

El libro está narrado en capítulos en tercera persona, por lo que nos da una sensación más distante y fría que si estuvieran narrados en primera. En cada capítulo, nos pone en el encabezado de quién va a hablar: Rosina, Grace, Erin, Nosotras (engloba a muchas mujeres)…

Quizás también contribuya a esa profundidad de la que hablo la temática, dura como ella sola. Las violaciones, las brutales agresiones sexuales, el machismo arraigado, ciertas tradiciones conservadoras… todo nos lleva a lo mismo: un mundo machista, donde reinan las mentiras, las falacias y donde el miedo se apodera de las mujeres.

No puede hacer que se detenga. No puede gritar. No puede pedir ayuda. Esto es lo que se siente cuando te atrapan, cuando te dejan indefensa e inmóvil, cuando te convierten en nada. Tu propio cuerpo, tu voz, se convierte en tu enemigo: no te escucha porque ahora es de él, porque te lo ha robado, porque lo controla con tu propio miedo.

Me ha gustado también la manera que Amy Reed ha tenido de incitar al empoderamiento, a salir a la calle, a hablar, a dejar de estar calladas, a dejar de tener miedo. Porque contra todo lo que nos han hecho creer, una mujer nunca es la culpable de que haya sido violada o agredida sexualmente: ni su ropa, ni su estado.

En definitiva, ‘Las chicas de ninguna parte’ es un grito de rebeldía, donde la realidad y la ficción se entremezclan para darnos lo mejor y lo peor del mundo. Grace, Rosina, Erin y Lucy son nombres ficticios, pero la realidad es que hay millones de chicas calladas por miedo que no se atreven a hablar. Un libro muy recomendado para todo el mundo, os aseguro que todos aprenderemos algo de la lectura.

Lo mejor:

  • La temática.
  • La historia tan original.
  • El mensaje que transmite.

Lo peor:

  • Desarollo lento.

FotoReseña

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Libros que componen la saga

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